Durante la última década, sino más, los oportunistas han prolongado su agosto. Ahora la confluencia de la crisis energética, inmobiliaria y financiera nos permite evaluar la repercusión social de estos personajes analizando sus tardíos epígonos.
Hay tres ejemplos significativos en el área mediterránea que conocemos de primera mano.
La Tinença de Benifassa en Castellón, Montserrat en Valencia y Alfaz del Pí en Alicante.
Ayer hablaba con un grupo de madres de Montserrat que se han movilizado para tratar de evitar que sus hijos empiecen el próximo curso en barracones, al mismo tiempo el pueblo se enfrenta a la amenaza de un campo de golf.
En Alfaz de Pí el proyecto del campo de golf fue, afortunadamente rechazado por los vecinos y el consistorio, la promotora tuvo que retirar su proyecto ante la oposición de los vecinos, muchos de ellos verdes veteranos (greens) que con su cultura democrática y asociativa, propia de diversos países europeos consiguió frenar el despropósito.
Ese proyecto se rechazó antes de que la crisis inmobiliaria y de la construcción hubiera estallado.
En Benifassa, el PGOU del ayuntamiento amenaza con dejar sin contenido al parque natural de la Tinença, allí como en Montserrat,los responsables políticos del desarrollo económico municipal no tienen atenuantes, saben que el proyecto es inviable económicamente pero ... como no saben hacer otra cosa siguen con las inercias de siempre, la ausencia de capacidad para evolucionar lleva a muchas especies de animales no humanos a desaparecer y los alcaldes de la Tinença y Montserrat son verdaderamente dinosaurios políticos.
Los empresarios que han llevado a cabo, sin muchos escrúpulos el modelo de "pillaje y depredación" eran verdaderamente oportunistas, y lo suficientemente inteligentes para saber que había algo que ganar.
Sus epígonos son verdaderamente estúpidos autómatas que nos hacen añorar a los oportunistas que alumbraron la cultura del pelotazo.
¿Los acabaremos echando de menos?
Al menos eran lo suficientemente inteligentes para saber cuando emprender discretamente la retirada.
